--¿Cuán vulnerables somos cuando nos
conectamos a Internet?
--Más de lo que la mayoría piensa. Cuando la gente entra a la Red, se
vuelve demasiado confiada y cándida por lo que respecta a información
personal. La mayoría divulga datos que jamás le daría a alguien que conociera
casualmente en otras circunstancias. ¿Le proporcionaría usted su domicilio
y número telefónico a la persona que estuviera a su lado en la fila del
supermercado? Claro que no, pero eso es justamente lo que sucede en los
chat rooms, y a menudo se hace inadvertidamente.
--¿Cómo inadvertidamente?
--Muchos programas de charlas y proveedores del servicio de Internet
piden al usuario llenar una forma con sus datos. Lo que casi nadie sabe
es que esa información está frecuentemente a disposición de quien quiera
verla en línea. De modo que, si uno da información detallada sobre su
vida, se pone al descubierto. Además, si está charlando en la Red y le
menciona a su interlocutor su apellido y la ciudad donde vive, basta con
que esta persona busque en una de las numerosas bases de datos que hay
en la Red para que encuentre más información sobre usted. Es fácil localizar
a alguien sólo por el apellido. La cantidad de información personal disponible
en la Red con respecto a la gente es asombrosa.
--¿De qué otra manera puede protegerse
la información personal?
--Al llenar cualquier forma en línea, conviene revisar la política que
tiene ese sitio sobre la privacidad. ¿Quién va a ver la información? ¿Se
pondrá a la venta? Si la pueden ver otras personas, no debe llenar los
espacios en blanco. Y si crea su propio sitio, no incluya datos que puedan
identificarlo, por ejemplo, fotos en las que aparezca con sudaderas o
camisetas que lleven el nombre de su escuela o junto a un edificio o monumento
reconocible de la población donde vive. Y por ningún motivo anote
su domicilio en el sitio. Basta con que se pregunte si en éste figura
algún dato que sirva para que lo identifiquen a usted. Si es así, hay
que quitarlo.
--¿Hay otras medidas que se puedan
tomar para dificultarle a alguien el localizarnos?
--Por supuesto. La mayoría de la gente ignora que existen numerosos directorios
y bases de datos en línea donde están asentados su domicilio, su dirección
electrónica y su número telefónico. Algunos directorios ofrecen actualmente
búsquedas inversas. Es decir, puedo uno anotar la dirección electrónica
de una persona y descubrir quién es, o hacer lo mismo con el número telefónico
y el domicilio. Incluso es posible averiguar quiénes son sus vecinos.
El chiste es lograr que se elimine su información personal de todas las
bases de datos posibles. Búsquese en todos lados. Si usted puede encontrarse,
los demás también podrán.
--¿Qué otros errores son comunes en
la Red?
--La gente no aprende las reglas antes de aventurarse en el ciberespacio.
Irrumpe en un chat room o en un foro de discusión sin fijarse.
En tales situaciones, es fácil violar las reglas y molestar a otros. Fuera
del ciberespacio todos conocemos los buenos modales. Pero pocos saben
que en la Red existe un código parecido, conocido como "netiqueta", que
hay que respetar para evitarse problemas. Muchos casos de hostigamiento
cibernético se producen cuando uno transgrede o viola estas reglas. Interrumpir
una conversación para hacerse notar en un chat room ya establecido
y que uno desconoce es tanto como meterse en un bar o en una fiesta donde
no ha sido uno invitado ni conoce a nadie. ¿A quién se le ocurriría hacerse
notar en un lugar así?
--¿Podría explicarnos mejor qué es
la "netiqueta"?
--Es algo muy sencillo. Se refiere a comportarse correctamente, lo cual
debe ser lo mismo en la Red que fuera de ella. Básicamente consiste en
respetar a los demás y evitar cualquier situación que huela a problema.
Si uno transgrede las reglas aceptadas de la "netiqueta", no faltarán
quienes se sientan obligados a corregirlo dándole una lección. Con frecuencia,
ésta es desagradable. Siempre insistimos en que no debe dejarse el sentido
común a un lado de la computadora cuando se conecta uno a la Red.
--¿Es posible enviar un correo electrónico
o navegar por Internet anónimamente?
--Sí. Se puede recurrir a un servicio gratuito como Anonymizer,
que oculta por completo al usuario. Ningún sitio de la Red que éste visite
podrá rastrear a su proveedor de Internet. Para no correr riesgos cuando
envía mensajes a extraños, conviene utilizar una cuenta de correo electrónico
gratuito de la Red, como Hotmail.
Hay muchos servicios de este tipo. Así, nadie podrá ubicar su lugar de
residencia rastreando a su proveedor de Internet, que tal vez brinde servicio
únicamente en su ciudad.
--¿Alguna recomendación para charlar
en línea sin peligro?
--El lugar más seguro para charlar en línea es un chat room con
personas que conoce uno fuera de línea. Puede parecer raro, pero esto
es muy común entre los jóvenes. Llegan a casa y se comunican por Internet
con los amigos que acaban de ver en la escuela. En otros casos, conviene
usar un nombre de identificación que no revele su sexo y que no sea provocativo;
y recuerde siempre que comunicarse con personas desconocidas en un chat
room exige cautela. No debe perderse de vista que se está hablando
con extraños. Pueden parecer amistosos, pero en la Red cualquiera puede
ser lo que se le antoje. No hay que entrar en confidencias con ellos,
como no lo haríamos con un desconocido sentado junto a nosotros en el
autobús. Si lo hacemos, nos estamos colocando en una situación peligrosa.
--Sin embargo, cualquier persona que
haya visitado un chat room sabe que esto sucede con frecuencia.
¿Por qué?
--Se debe al anonimato. Se crea un sentido falso de seguridad que permite
a las personas romper con las reglas y compartir rápidamente sus secretos.
Cuando conversamos en un chat room nos sentimos seguros porque
estamos en nuestra propia casa, vestidos cómodamente y bebiendo un refresco.
Al parcer, no hay ningún peligro. Sin embargo, nos equivocamos. Un adolescente
lo resumió así: "Las personas con quienes platicas no son tus amigos;
sencillamente, son personas con quienes platicas". A final de cuentas,
tiene uno que confiar en sus instintos. Si nos sentimos incómodos con
algo en que estamos participando en línea, debemos salirnos de inmediato,
sin pedir ni dar explicaciones.
--¿Es posible proteger a los niños
en línea?
--Sí, pero se requiere de un esfuerzo. Protegerlos es asunto de comunicación,
no de tecnología. Si se tiene una comunicación abierta y constante con
los hijos, es decir, si se habla con ellos regularmente sobre su vida
en línea y fuera de línea, entonces no habrá problema. Sin embargo, es
importante que los padres comprendan que siempre existe la posibilidad
de que sus hijos se metan en problemas sin darse cuenta, por lo general
al tropezar con un sitio cuando buscaban otra cosa. Hay que saber que
si su hijo está haciendo un trabajo escolar sobre el Holocausto, es tan
probable que encuentre información que niegue este acontecimiento como
la verdad. Los grupos fanáticos están proliferando en la Red en forma
alarmante. ¿Cómo reaccionaría su hijo si encontrara un sitio donde se
dan detalles sobre la fabricación de bombas caseras? Tome en cuenta esto
y hable con él. La comunicación es la clave.
--¿Qué opina de los programas que bloquean
el acceso a ciertos sitios?
--Por supuesto que pueden ayudar a los padres a hacer cumplir sus reglas.
Estos programas impedirán el acceso a muchos sitios, si bien los padres
deben estar conscientes de que tal vez no permitan a sus hijos entrar
en sitios que no necesariamente les parezcan objetables. Hay que buscar
el programa que satisfaga las necesidades del niño. Algunos bloquean con
más eficacia los sitios de grupos fanáticos que los de sexualidad; otros,
la violencia mejor que las drogas, y algunos permiten a los padres decidir
qué sitios quedarán vetados.
--¿Está bien que los niños y jóvenes
participen en los chat rooms?
--En mi opinión, sí. Pero deben aprender a tomar ciertas precauciones.
Hay que enseñarles las mismas reglas con respecto a la privacidad. Deben
saber qué información se puede compartir en línea y cuál no. Lo más seguro
será que participen en chat rooms donde hay adultos vigilando y
que están atentos a cualquier comportamiento sospechoso. Hay varios sitios
con esta característica, como surfmonkey.com
y freezone.com.
--¿Cómo sabe uno si lo están acechando
en el ciberespacio?
--El acecho puede tomar diversas formas, pero en general, si la misma
persona nos acosa en línea en más de una ocasión, ya se trata de "acecho
cibernético", sobre todo si tiene uno la sensación de que tendrá que enfrentarse
o tratar con esta persona y su comportamiento abusivo cada vez que se
conecte a la Red.
--¿Y qué debemos hacer si somos víctimas
del acecho cibernético?
--Antes que nada, hay que hacer caso omiso del acechador. Con frecuencia,
la falta de respuesta lo desanimará y dejará de molestarnos. Recuerde
que lo que andan buscando estos tipos es una reacción de sus víctimas,
la que sea. Les complace saber que nos afecta su comportamiento, así que,
en cuanto respondemos, alimentamos el fuego. Lo que hay que hacer es sofocarlo.
No olvide esto cuando reciba un mensaje electrónico enviado por el acechador.
Muchos programas de Internet y de correo electrónico ahora permiten al
remitente saber si su mensaje ha sido leído. No les dé esa satisfacción.
Borre sus mensajes sin leerlos.
--¿Y si eso no basta y continúa el
comportamiento abusivo o empeora?
--Entonces se necesita la ayuda de un organismo como CyberAngels (Ciberángeles).
Pueden visitar nuestro
sitio en Internet y enviarnos un correo electrónico, o escribirnos
directamente a Cyber911@cyberangels.
O averigüe si su programa de chat tiene un canal CyberAngel. Si es así,
probablemente encuentre allí a alguno de nuestros 1300 socios para pedirle
ayuda. Si nos mandan un mensaje electrónico, por lo general respondemos
en unas cuantas horas con más instrucciones.
--¿Como se manejan estos casos?
--Lo primero que hacemos es investigar el caso y escuchar a la víctima.
Necesitamos conocer los hechos y formarnos una idea de la seriedad del
peligro. La pregunta más importante es: ¿existe la posibilidad de peligro
fuera de línea? Si pensamos que sí, insistimos en que la víctima se ponga
en contacto con la policía de su localidad.
--¿Qué puede hacer la policía?
--Depende del lugar de residencia de la víctima. Sólo la mitad de los
estados norteamericanos tienen alguna ley referente al acecho cibernético.
Los organismos de procuración de justicia aún están tratando de comprender
este delito y la forma de enfrentar a los malhechores. A menudo, le dicen
a las víctimas que no pueden ayudarles, o sencillamente que apaguen sus
computadoras. Nosotros informamos a las víctimas de las leyes del estado,
provincia o país donde residen, y luego les pedimos que entreguen a la
policía todos los documentos, correos electrónicos, bitácoras de charlas,
etc., que muestren la conducta abusiva. Después les pedimos que insistan
en que quede una constancia por escrito de su denuncia. Finalmente, les
aconsejamos siempre que insten a la policía a ponerse en contacto con
CyberAngels si desean ayuda. Nos complace asistir a cualquier organismo
de procuración de justicia que desee saber más sobre los delitos en el
ciberespacio. Si en algún momento existe una amenaza clara de daño físico,
hay que acudir a la policía cuanto antes.
--Si una persona afirma ser un Ciberángel,
¿hay forma de verificarlo?
--Sí. Todos nuestros funcionarios de más alto nivel tienen una dirección
de correo electrónico de cyberangels.org. Sin embargo, hay otros integrantes
que pueden ayudar y que no tienen esta dirección. Se puede verificar su
calidad de socio enviando un mensaje a nuestro sitio en Internet. Si existe
alguna duda al respecto, conviene contactarnos.
--¿Cualquier persona puede ser un Ciberángel?
--En general, sí. Para participar en muchos de los servicios que ofrecemos,
los solicitantes tendrán que someterse a una investigación de antecedentes
penales. Para mayor información, visite el sitio. Siempre necesitamos
nuevos socios y hay muchas formas de ayudar. El vérselas con los acechadores
cibernéticos es sólo uno de los muchos servicios vitales que prestamos.
También revisamos sitios de Internet, hacemos presentaciones públicas
y le seguimos la pista a la pornografía infantil en línea, para mencionar
sólo algunos otros. Todos los participantes reciben entrenamiento por
medio de clases en línea, que se ofrecen cada semana a todas horas del
día y de la noche.
--¿Cuál es el aspecto menos entendido
de Internet?
--La respuesta es fácil. La gente ve Internet como algo parecido a la
televisión, y no al teléfono. Ciertamente, tiene muchas semejanzas con
la televisión. La vemos y nos entretiene. Es un medio visual. Cuando llegó
Internet con un componente visual similar que nos ofrecía entretenimiento,
mucha gente supuso que era otra forma de televisión. Grave error. Se parece
mucho más al teléfono que a la televisión. Internet crea una vía de doble
sentido a nuestro hogar. Jamás debemos olvidarlo. Damos tanta información
como la que recibimos, así que ¡cuidado con lo que damos!